En el año de nuestro sexagésimo aniversario, hemos querido celebrar uno de los hitos más importantes de nuestra historia abriendo las puertas a las familias de los empleados. El Family Day Franplast fue un momento de auténtica convivencia: una visita guiada por producción y laboratorio para mostrar cómo nacen nuestros TPE-S, una visita al showroom para tocar con las manos los productos acabados y, finalmente, una tarde de fiesta en el jardín de la empresa con un hinchable para los niños, un food truck y mucho buen humor. Una oportunidad preciosa para agradecer a quienes, cada día, contribuyen a hacer crecer a Franplast.
Un Family Day en el año del 60.º aniversario
El Family Day forma parte del calendario de eventos que hemos organizado para celebrar los 60 años de Franplast: un hito que queremos compartir, ante todo, con quienes hacen posible nuestra historia cada día. Por ello, hemos elegido acoger a esposas, esposos, hijos y familiares de los empleados, transformando la fábrica en un lugar para vivir juntos.
Abrir las puertas de Franplast a los familiares de nuestros colaboradores significa reconocer el valor de las personas que trabajan cada día alcanzando objetivos. Es un gesto con el que nos identificamos profundamente y que explica mejor que muchas palabras quiénes somos tras 60 años de actividad.
Visita a la producción de TPE-S y al laboratorio de I+D
El día comenzó sobre las 10:15 con la bienvenida a los invitados. Inmediatamente después, se inició la visita a la empresa, estructurada en tres etapas:
- En la fábrica, donde Seiti Halilovic, nuestro responsable de producción, explicó cómo fabricamos los gránulos de TPE-S.
- En el laboratorio, donde Gabriele Ercole, responsable de I+D (R&D), relató en qué consiste el trabajo diario de su equipo.
- En el showroom, donde los participantes pudieron tocar con sus propias manos los productos terminados fabricados con nuestro material.
Tras la visita, la jornada continuó en el jardín de la empresa, acondicionado para la ocasión con un castillo hinchable para los más pequeños y un food truck que sirvió bocadillos y patatas fritas para todos. Un almuerzo al aire libre en compañía, perfecto para cerrar con ligereza un evento corporativo pensado para las familias de los empleados.



