Cada producto deja una marca. Conocerla es el primer paso para reducirla. La sostenibilidad no es solo un objetivo: es un método.
Franplast ha elegido medir su huella de carbono de producto, analizando las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a lo largo del ciclo de vida del TPE-S, del origen a la puerta de fábrica (del cradle to gate). Un gesto concreto que transforma el compromiso con la sostenibilidad en conocimiento, y el conocimiento en acción.
Significa traducir el impacto ambiental en números concretos, para entender dónde y cómo intervenir para reducirlo. Es una forma de hacer visible lo que a menudo permanece invisible: el peso ambiental de nuestras acciones diarias e industriales.
Huella de Carbono ISO 14067:2018 en TPE-S
El estudio se ha realizado de conformidad con la norma internacional ISO 14067:2018, garantía de transparencia, rigor científico y fiabilidad de los resultados. Medir la huella de carbono ha sido para nosotros un acto de responsabilidad. Esto significa:
- transformar el compromiso ambiental en acción medible.
- comunicar con claridad y transparencia a clientes y socios lo que realmente hay detrás de cada producto.
- abrir el camino a innovaciones más sostenibles, repensando materiales y procesos para minimizar el impacto ambiental.
Cada dato recopilado se convierte en una palanca de cambio. Porque solo conociendo nuestro impacto podemos reducirlo realmente.
TPE-S sostenibles, del origen a la puerta de fábrica (del cradle to gate)
Este logro representa la continuidad de un camino: después de haber calculado las emisiones de GEI de la organización, ampliamos ahora nuestra visión al producto individual, consolidando una estrategia que sitúa la sostenibilidad en el centro de cada decisión.
Elegir un producto Franplast significa elegir calidad, innovación y conciencia ambiental: un compromiso concreto que mira al futuro y parte siempre de un dato cierto — la medición.
Medir es el primer paso para cambiar. Franplast lo hace, del origen a la puerta de fábrica.

